martes, 5 de marzo de 2013

Tu eres para mi.

Lo sé; se que no soy perfecta, que nunca lo seré y que tampoco intento serlo; o quizás si, pero solo cuando estas cerca. Si existes es por algo más que gracias a tus padres. Siempre me pareció que eras perfecto para mí, y me lo sigue pareciendo. Los coches, las motos, las pelis, la ropa de marca, salir de fiesta, beber, etc. Somos compatibles en casi todo, pero, tienes el problema de que la gente opine o te critiquen. Que me la chupa la vida de los demás y parece que no te enteras; que solo me importa la tuya, porque desde el momento preciso en el que te ví, no me preocupo tanto de mis actos como debería. Normalmente me dirían que estoy perdiendo el puto tiempo contigo, pero que mientras sea contigo, se lo regalo a quien lo quiera. A cada hora, minuto, segundo; cada día que pasa me engancho más de tí, como un yonki que necesita su jodida droga para pasar el mono. Igual piensas que me arreglo para tí, o que siempre estoy donde tu estás; pues yo pienso que eres tu el que lo haces. Quiereme como yo te quiero, y no como yo quiero que me quieras. ¿Que eres un tio y tienes que asimilarlo? Lo sé, pero has tenido mucho tiempo para pillarlo; y si necesitas más, olvidalo y dejate llevar.

Quiero olvidarme de tí.

Quiero olvidarme de tí y no puedo, es imposible, inevitable. ¿Qué pasará mañana entre nosotros? Nadie lo sabe, ni esa adivina que lee tu futuro. Seguramente todos se equivoquen contra todo pronostico. En buen momento te conocí... Mi vida cambió para siempre, y nuestras peleas son como cosas de niños. Si no estás cerca se me va la vida pensando en tí, igual que si me quitas mi objeto favorito. A cada calada me fumo y no me consumo; no preguntes como lo hago. Son las cosas que pasan a lo largo de nuestras vidas, que, un día nuestros caminos se cruzaron sin quererlo. Olvidar es imprescindible y amar obligatorio. Te pueden tratar en un psicologo, pero nunca jamas te quitan los males. No es cosa mia eso de quererte, es culpa tuya por haberme tratado bien y haberme entendido en los problemas. Si no te gustan tus amigos, no haberlos elegido, no puedo meterme, solo ayudarte. Comiendo helado, fumando yerba y chocolate para olvidar momentaneamente las penas, que de nada sirve porque sigues saliendo el primero en el tuenti cuando le doy a actualizar.

Hoy es uno de esos días.

Hoy es uno de esos días en el que soy feliz porque te he visto y me has hablado. No es nada nuevo, pero después de tanto tiempo se me hace raro. ¿Quién me lo hiba a decir? Pues la amiga que me aconseja en los malos momentos para que pueda superarlos y seguir contenta. Verte allí a lo lejos y acordarme de todo lo bueno y aver olvidado lo malo. Que no me canso de verte y eso es lo que me gusta, que pase lo que pase tendré a alguien para recordarme que sigues estando ahí. Tengo la oportunidad de decirte lo que siento, pero no quiero. Ahora lo tenemos todo, pero igual mañana ya no queda nada, y me da miedo. Que estoy más feliz que una perdiz, pero lo mismo en diez minutos puedo cambiar de opinión y llegar a odiarte. Hoy te quiero y la semana que viene no te querré.

Él es mi mundo.

Si pudiera expresar las cosas tal y como son, quizás seguiríamos siendo amigos, ablando por las noches, como en aquellos meses de verano. Me arrepiento de muchísimas cosas que salieron mal y por culpa de mi orgullo no pude arreglarlas a tiempo y te perdí. Ya nose como explicarme y pedirte perdón por aquellas tonterias que sucedieron en el pasado, pero no puedo pensar en un futuro en el que tu no estes ahí, aunque sea en segundo plano. ¿Cómo hacer para que me diríjas un saludo, una palabra o tal vez una mirada? Me sigue sucediendo que cuando te veo me acelero y empiezo a temblar, después de habernos visto y hablado tantas veces, como si volviera a ser la primera vez que nos miramos. Si algún día volveríamos a ser amigos y llevarnos como hermanos, me gustaría que supieses que me sigues teniendo para lo que haga falta, hasta para la cosa mas insignificante del mundo. Quiero que te vaya bien en la vida y que hago todo lo posible para demostrarte que me importas y mucho. Ojala volvamos a vernos y que por lo menos yo este nerviosa y sienta mariposas en el estomago. Falsas emociones, falsas circunstancias, falsas esperanzas y falsas palabras es todo lo que ha sido esta pequeña historia. Nunca tuvo un final feliz y por lo que creo, nunca lo tendra gracias a mi. La mayor parte del tiempo me pregunto como seria el cuento si todo hubiera salido bien o por lo menos como yo esperaba. No digas que nadie te comprende, ni que nadie te escucha, ni que nadie te quiere, porque no es así. Puedo llegar a entender que no me necesites, porque una vez, yo no tuve la necesidad de tenerte a mi lado, y quizás tampoco de tenerte en mi vida. Pero los sentimientos siguen aflorando en las malas situaciones, y juro que intento no enamorarme y ser de piedra, pero chico, topé contigo en mi camino. Es de lo único que no me arrepiento, de que aparecieses en mi vida como por arte de magia y descubrir a los pocos meses que son cosas del destino. Igual si solo te conocería de vista, no me habría fijado en ti, y muhas veces me arrepiento de averte conocido en aquel momento y de averme despedido cada vez que salias por la puerta. Debo disulparme, aunque yo no tenga la mayor culpa de lo ocurrido. Tu me hiciste daño, yo cogí el puñal y te herí por la espalda, y todo debido al dolor que yo sentía. Tendría que pensar lo que haría para que volvieras a aparecer en la historia. Tu habrás cambiado, pero sabes que sigues siendo el mismo de antes. Yo tambien he cambiado, y el tiempo me a hecho reflexionar en todo lo importante de esta dura vida. Quedate con los peores momentos si quieres, para tratar de olvidarme, y tira los mejores momentos por el desagüe; en cambio, yo haré todo lo contrario. Todo se basa en perdonar y no olvidar, y eso tu lo sabes bien; pero yo quiero que lo olvides todo aunque no hagamos las paces. No solo yo debería pedir perdon, ni ser la primera en hacerlo. Tuve que dejar el rencor en una esquina, pero no lo valoras cuando sabes que me conoces tal y como soy. ¿No ves que no puedo vivir sin tí? No quiero que digas hasta nunca, o asta dentro de unos años. Si acaso he sido ingrata espero que puedas pasarlo por alto; si acaso he sido infiel, espero que sepas que no lo fuí contigo. Suelo quedarme dormida pensando, y la mayor parte de las noches, llorando, por la amargura, que no me deja descansar. Te quiero, y nadie me podrá hacer cambiar de opinión; pero si reprocharmelo. ¿De verdad te importa tanto lo que piensen? Olvidate de ellos y preguntame lo que pienso yo, que es lo único que te debería de importar. Yo te quiero, como la trucha al mero, y no hay mas que hablar.